Esta cobertura incluida en tu póliza de seguro de coche, consiste en que cuando el tomador del seguro ha sido sancionado por la Administración con una multa de tráfico, se le prestará asesoramiento para defenderse ante este hecho, por ser considerada por este como injusta o desproporcionada.

La forma que los conductores tienen para defenderse es la presentación de un escrito donde se pondrán alegaciones y objeciones, para la anulación o la minimización de la sanción impuesta
La sanción:
Las sanciones se dividen en varias partes, administrativa, judiciales y recaudación.
La administrativa, es aquella donde son impuestas las sanciones por un policía o agente de tráfico o en su defecto por un medio mecánico homologado como son, por ejemplo, los radares; cuando han puesto de manifiesto una infracción que conlleva una multa.

En las sanciones de este tipo, el primer paso corresponde a la Administración, que es la notificación de la misma. El siguiente paso es, una vez notificada, es la presentación de un escrito como recurso a esta sanción, con el fin de que sea anulada. Y el tercer paso es la resolución del recurso, por parte de la administración, anulando o ratificando la sanción.
La parte judicial, es el siguiente paso, es cuando una vez ratificada la sanción tras el recuso, se considera tal sanción como firme. Ahora es cuando el conductor decide si pagar la sanción sin más, o recurrir al estamento judicial.
Llegados a este punto el conductor deberá contratar los servicios profesionales de un abogado, pues se encontrará con un proceso “contencioso administrativo”; proceso caracterizado por ser realmente caro, característica que hace que los conductores no persistan con su idea de recurrir y simplemente decidan pagar la multa.
La última parte de la sanción es el pago de la misma, se halla tomado la decisión de recurrirla o no, y se haya presentado en firme la sanción con una multa. Cabe la posibilidad de negarse a pagarla multa, hecho que provocará que la Administración utilice todas la vías en su mano para el cobro de la misma, con embargos de cuentas, bienes y demás. Pero mientras no se halla hecho efectivo el pago de la multa, siempre cabe la posibilidad de interponer más recursos.
La cobertura de defensas de multas:
Esta cobertura, facilitada por la compañía aseguradora, permite al conductor la elaboración de los recursos a presentar en la parte administrativa de la sanción, con el objetivo de la anulación de la misma
Pero hay que tener en cuenta varios aspectos de esta cobertura de defensas de multas, como son las sanciones que están incluidas, el límite económico, y los procedimientos que se ofertan.
Las compañías no recurren todo tipo de sanciones impuestas a los conductores, si nos multan por no poner el ticket de la zona azul, no nos quedará más remedio que abonarlo pues normalmente las compañías de seguro que ofertan la defensa de multas, recurren multas por un importe mayor de 90€ y excluyen las sanciones por estacionamiento
De las tres partes que componen la sanción, las compañías nunca se harán cargo del proceso judicial, pues la relación entre gastos e importe de la sanción es desmedida. Y como es lógico las compañías nunca se harán cargo del pago de la multa, ni de los intereses por la demora del pago de la misma, correspondiente a una sanción.
Hay que tener en cuenta que tener contratado la cobertura defensa de multas en nuestro seguro de coche, no implica que recurso que presentemos, recurso que resultara victorioso, es decir, cabe la posibilidad que el recurso presentado por la compañía de seguros a la Administración sea rechazado por la misma.